FC POWER SOLUTIONS
Tres formas distintas de pasar la carga de la red pública al generador y de regreso.
Método 01 · break before make
abrir antes de cerrar — la opción más común y económica
La fuente que está alimentando la carga se desconecta por completo antes de que se conecte la siguiente. En ese intervalo, ninguna de las dos fuentes está entregando energía.
La interrupción puede durar desde algunos ciclos eléctricos hasta varios segundos, según el sistema. Es aceptable cuando la carga puede tolerar un corte breve sin consecuencias graves.
Cuando regresa la energía comercial, ocurre la misma secuencia al revés: se abre el generador, hay un corte momentáneo, se cierra la red, y el generador se detiene tras su enfriamiento.
Método 02 · make before break
cerrar antes de abrir — paralelo de milisegundos, sin corte perceptible
Antes de soltar la fuente actual, el generador se sincroniza con la red — mismo voltaje, misma frecuencia, misma secuencia y ángulo de fase — y durante un instante muy breve ambas fuentes quedan conectadas a la vez.
Ese paralelo suele durar menos de 100 milisegundos. La carga nunca llega a quedarse sin alimentación: simplemente pasa de una fuente a otra sin que nadie lo note.
Un centro de datos con miles de servidores no puede permitirse ni medio segundo sin energía: con transición abierta, eso ya provoca reinicios. Con transición cerrada momentánea, los servidores no perciben el cambio entre red y generador.
Método 03 · rampa de potencia
no solo sincroniza las fuentes — controla cómo se reparte la potencia entre ellas
En vez de mover toda la carga de un golpe, el sistema la transfiere poco a poco: mientras el generador va asumiendo más potencia, la red va entregando menos, hasta que una de las dos queda en cero.
El generador y la red permanecen en paralelo durante varios segundos o minutos — el tiempo justo para hacer el reparto sin transitorios bruscos.
Una fábrica con motores de 500 HP no puede recibir un cambio de carga de golpe sin picos de corriente y esfuerzo mecánico. Con carga suave, el generador va asumiendo la potencia de forma progresiva y la instalación no siente el cambio.
Hoja de especificaciones
La elección correcta no es "cuál es mejor" sino "cuál le conviene a esta carga, a este presupuesto y a este nivel de riesgo aceptable".
| Característica | Abierta | Momentánea | Carga suave |
|---|---|---|---|
| Característica | Sí | Prácticamente nula | Ninguna |
| Interrupción de energía | No | Sí, milisegundos | Sí, segundos o minutos |
| Paralelismo entre fuentes | No | Sí | Sí |
| Sincronización requerida | No | No | Sí |
| Transferencia gradual de carga | |||
| Complejidad / costo | Baja | Alta | Muy alta |
| Protección de equipos sensibles | Limitado | Bueno | Excelente |
En resumen
Suficiente cuando una breve interrupción no pone en riesgo nada importante.
Cambios prácticamente imperceptibles para cargas sensibles que no toleran cortes.
La tecnología más avanzada: protege equipos de alto valor frente a cualquier transitorio.
Cuando un hospital, un centro de datos o una fábrica necesitan más energía de la que da una sola planta diésel, se conectan varias al mismo tiempo. Esto se llama sincronismo, y aquí te mostramos cómo funciona, con animaciones, sin tecnicismos.
Es como empujar un columpio con otra persona: si los dos empujan al mismo tiempo y con la misma fuerza, el columpio va más alto. Si empujan desfasados, se frenan entre ellos — o algo se rompe.
En generadores eléctricos, ese "empujar al mismo tiempo" se llama sincronizar, y el instrumento clásico que lo mide es el sincronoscopio →
Si cualquiera de estas cuatro no coincide en el momento de cerrar el interruptor, se produce una corriente violenta — el equivalente eléctrico de un choque de carros. Por eso el control de sincronismo revisa las cuatro antes de dar la orden de cierre.
Los dos generadores deben entregar el mismo nivel de voltaje. Si uno "empuja" más fuerte que el otro, hay corriente circulando sin necesidad.
El motor que entra debe girar exactamente a 1800 RPM (60 Hz en Colombia), igual que el que ya está funcionando.
Las tres fases deben "girar" en el mismo sentido en ambos generadores. Si el orden viene invertido, ocurre un corto circuito grave.
Aunque el voltaje y la frecuencia coincidan, hay que esperar el instante preciso en que ambas ondas están alineadas — menos de 5° de diferencia.
Cuando se necesita sumar la potencia de varias plantas diésel, hay dos caminos: arrancarlas todas "a la vez" desde cero, o ir sumándolas una por una mientras la barra ya está viva.
Los interruptores se cierran primero, con todo apagado. Luego los motores arrancan juntos y suben de voltaje al mismo tiempo. No hace falta "buscar" la fase — nacen sincronizados.
El primer generador energiza la barra solo. El segundo ajusta su velocidad hasta quedar en fase, y solo entonces cierra su interruptor.
Cuando la red comercial vuelve tras un apagón, hay que decidir cómo se le devuelve la carga a la red: cortando un instante, o traslapando ambas fuentes sin que el usuario lo note.
Primero se desconecta una fuente y luego se conecta la otra. Hay un pequeño instante sin energía — imperceptible para muchos equipos, pero es un corte real.
Las dos fuentes se sincronizan y quedan en paralelo por menos de 100 milisegundos, mientras la carga pasa de una a otra sin que nadie note el cambio.
Una vez conectados, alguien debe decidir cuánto trabajo hace cada motor. Hay dos filosofías de control.
El aire de Bogotá tiene menos oxígeno que el de una ciudad al nivel del mar. Con menos aire, el motor diésel quema menos combustible por explosión y entrega menos potencia — esto se llama DERRATEO por altitud, y el sistema de sincronismo debe tenerlo en cuenta al repartir la carga.
Valores aproximados, dependen del motor. Por eso las rampas de carga en Bogotá se programan más lentas: evitan que el motor se apague por exigirle más de lo que puede dar a esa altura.
Si el controlador no sabe que el motor está "desratado", puede pedirle un escalón de carga que sí soportaría al nivel del mar, pero que en Bogotá lo apaga de golpe. La programación del gobernador debe ajustarse al mapa de torque real del motor a esa altitud.
Cualquier instalación de paralelismo en Colombia debe certificarse bajo el RETIE y el Código Eléctrico Colombiano (NTC 2050). Dos puntos que siempre revisan los operadores de red: